Imágenes Satelitales Landsat

Departamento Añelo

Efecto del viento en el Auca Mahuida

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Descripción de la imagen

En primer plano se destacan los relieves tabulares que descienden hacia el sector suroeste del volcán Auca Mahuida (2.258 m) y depósitos pedemontanos (en color verdoso claro) generados por la degradación del macizo volcánico y donde empiezan a aflorar las areniscas y arcillas del grupo Neuquén. La coloración oscura ayuda a identificar los mantos de coladas basálticas del cuaternario, extendidos en forma digital y sometidos a los procesos geomórficos típicos del ambiente extraandino.

El drenaje es temporario y exiguo, dado el régimen de precipitaciones, que no supera los 130 mm anuales (es la zona más árida de la provincia). Aun así, la erosión hídrica ha elaborado profundas cañadas sobre los estratos sedimentarios, dejando sobreelevadas las coladas basálticas previamente encauzadas en antiguos valles, constituyendo un claro ejemplo de relieve invertido. En el extremo inferior derecho de la imagen, se vislumbra el extremo noroeste del bajo de Añelo, importante depresión tectónica donde se verifica el punto más bajo de la provincia: 223 m s.n.m. Allí confluyen muchos arroyos temporarios, y la evaporación deja depósitos salinos identificable por el color blanquecino. Este fenómeno también se advierte con menor dimensión en otros puntos de la imagen. Es muy común en esta zona la presencia de bajos y cuencas de deflación, por la intensa acción eólica. El gradiente altitudinal del área cubierta por la imagen es amplio: en el extremo superior derecho, sobre los flancos del Auca Mahuida, la altura alcanza los 1500 m s.n.m..

La mancha rojiza al noroeste del bajo de Añelo, es indicadora de vegetación herbácea y presencia de humedad. Estos pequeños mallines surgen gracias a la presencia de aguadas directamente relacionadas con las rocas basálticas. Los escoriales son muy permeables y las aguas infiltradas, una vez llegadas a un estrato impermeable, afloran en el frente de las mesetas, constituyendo un recurso muy apreciado para pobladores y crianceros, en un área con deficiencia hídrica. En las superficies más elevadas puede observarse la fuerte acción del viento proveniente del oeste sobre los materiales, dejando franjas rectilíneas que indican la dirección prevalente. La arbustiva y rala vegetación de Monte que tapiza estos suelos atrapa los sedimentos areno – arcillosos que contrastan con las rocas basálticas negruzcas. Las partículas que lleva el viento en suspensión ejerce un efecto de pulimentado sobre rocas y relieves expuestos por la escasez de cobertura vegetal. Las grandes amplitudes térmicas, propias de ambientes desérticos, intensifican la fragmentación mecánica que incrementa el material suelto, acelera el modelado fluvial – eólico y otorga al paisaje un atractivo muy particular.

El relieve es rodeado desde el oeste por el arroyo Carranza, periódicamente seco, que colecta los escurrimientos del macizo. En su cauce se aprecia el crecimiento de vegetación ciperácea y algunos árboles pequeños. Al este del sector, a mitad de camino entre el volcán y el bajo de Añelo, se asienta el poblado de Aguada San Roque (casi inapreciable en la imagen) al que se accede por la ruta 7. Es comisión de fomento y cuenta con aproximadamente 300 pobladores dispersos, dedicados a la cría de ganado ovino y caprino. La zona sufre un proceso de desertificación importante, acelerado por la presión ganadera sobre un ambiente extremo y el impacto de picadas y exploraciones de petróleo y gas.

Msc. Paloma Martínez Fernández
Lantel. Universidad Nacional del Comahue